Amanecer
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Los
parecían respirar dormidas, acompasadas, serenas... dejándose atravesar dulcemente por esos haces de luz que,
cargados de vida, se proyectaban en suspensión en todas las direcciones,
tiñendo de naranja las paredes de aquel dormitorio de oscuras cortinas rojizas
Sintió el calor de aquellas partículas deslizarse por su perfil, bajando por el cuello hasta llegar a la mano que descansaba plácidamente sobre la almohada y, aún dormida, esbozó una sonrisa.
con desgana sus ojos fueron desperezándose poco a poco
y sus labios obsequiaron al nuevo día con un bostezo y un suspiro de felicidad...
Con cuidado se giró,
el pelo suelto serpenteó por el cabezal
y las sábanas resbalaron por su cuerpo...
....
Aún dormía...
Apoyó el rostro en sus manos y lo observó....
Yacía boca arriba con el torso descubierto y la cara vuelta hacia el otro lado
Su pecho se elevaba y volvía a descender armónicamente
Su mirada subió por el brazo hasta el hombro y se dejó caer por su clavícula hasta el cuello
trepó por él deteniéndose a descansar en su nuez
y una vez allí, prosiguió su camino hasta el mentón y los labios
subiendo por la nariz hasta los ojos entreabiertos.
Sonrió: tampoco él los cerraba del todo cuando dormía...
Se acercó un poco más y,
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e
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s
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p
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o
le sopló en el cuello
el roce del aire caliente de sus labios se extendió por su cuerpo erizándole la piel
Se estremeció
Feliz,
Movía
encajó su perfil en él y cerró los ojos de nuevo
sintiendo los latidos de su corazón bajo su oído
y las pulsaciones de su sangre en la frente.
Extendió el brazo sobre su tórax
acariciándole el cuello con las uñas primero
para dejar resposar la mano en el hombro, después.
Le propinaba pequeñas topetadas con la cabeza a modo de caricias
mientras sus pies buscaban los suyos bajo las sábanas
Despacio, le sintió moverse.
Sin querer, había aprisionado su brazo bajo su costado
Elevó un poco la cintura para liberarlo y,
de nuevo, ocupó su lugar junto a su cuerpo
junto a su corazón...
El peso de su mano sobre su cadera le indicó que estaba despierto
- "Buenos días..." le susurró incorporándose un poco para poder mirarle así, tan cerca
Le sonrió, había girado el rostro y ahora él también la miraba....
...
- "Buenos días..." le respondió con otra sonrisa.
Entornaba los ojos por el sueño y por la luz...
Algunas marcas de almohada surcaban su cara
Con cuidado recogió la mano con la que le abrazaba y golpeó con el índice dulcemente su nariz
inclinándose para darle un beso de gnomo
- "H...o...l...a................
Su aliento se perdió por su garganta y antes de que pudiera salir, selló sus labios con un beso suave
- "H...o...l...a................
Estaban tan cerca que apenas distinguía las facciones de su rostro
Había sacado la otra mano de entre las sábanas y le apartaba con cuidado el pelo que le caía por la cara
recogiéndoselo tras la oreja...
....
- "T..." - comenzó
- "Shhhh..."
labios
- "Y yo más" - le respondió.
Ella besó su dedo y se volvió a acurrucar entre sus brazos, apretándole con fuerza
cerró los ojos... y exhaló, plena.
La mano de la cadera le produjo un suave cosquilleo por la espalda cuando sus dedos quisieron perderse en su pelo
Entretenido, acariciaba sus cabellos,
peinando los mechones que, escurridizos,
se resbalaban entre sus manos.
Movió la cabeza y besó su frente.
- "Y yo más..." - susurró.
yo
más
.
.
.
Cerró los ojos y, apoyando su mejilla contra su cabeza,
acarició con su diestra el brazo que ella había dejado languidecer en su pecho;
perdida la izquierda en su melena.
Sentía el calor de su respiración serena en el cuello
y el cosquilleo de sus pestañas cada vez que abría los ojos
y, relajada, volvía a cerrarlos
Jugaba a dibujar letras en su torso con la yema de los dedos
en silencio
Le gustaba cerrar los ojos y sentirla...
el tacto de su piel en sus brazos...
los calidos ronroneos que se escapaban de su boca cuando le acariciaba...
el olor de su pelo...
su respiración...
el suave roce de sus cabellos por sus manos...
los latidos acompasados de su corazón junto al suyo...
Los movimientos de sus dedos eran cada vez más lentos y débiles
Sintió su índice bajar despacio y subir de nuevo cerrando un círculo
Quieta su mano en el corazón, él esbozó una sonrisa.
Dormían.
En la habitación, la vida soñaba en brazos del amor.
Fuera, el mundo giraba.
